¿Qué son y cómo funcionan las Pulidoras?

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Cuando se trata de corregir o eliminar la pintura de un vehículo, ya sea total o parcialmente, las máquinas pulidoras son las herramientas indicadas. No sólo eliminan daños y defectos de la pintura, como rayones y remolinos, sino que realzan el brillo mediante el acabado final.

Existen básicamente dos tipos de pulidoras eléctricas:

  • Pulidora rotatoria (o circular)
  • Pulidora de doble acción (u orbital)

Si bien las pulidoras rotatorias son las más comunes y tradicionales, su manejo requiere gran experiencia y pericia. En vista de ello, comenzaron a comercializarse las pulidoras de doble acción, que son mucho más sencillas y logran un acabado perfecto aún en manos de principiantes, pero su gama de prestaciones es más estrecha y no están disponibles en todos los países.

Seguidamente examinaremos con más detalle cada tipo de pulidora. Sin embargo, primero vamos a describir brevemente las partes de esta herramienta. Aunque la siguiente imagen muestra una pulidora rotatoria, sus partes son comunes con las de las pulidoras de doble acción. Puede variar el diseño según marcas y modelos, pero básicamente ambos tipos contienen las mismas partes.

Partes de una pulidora

La diferencia fundamental entre uno y otro tipo está dada por el modo de giro del bonete o almohadilla de pulido y es el que le da el nombre a cada máquina. Dicho giro está representado esquemáticamente en la Figura 2. En las pulidoras rotatorias la almohadilla gira sobre su eje describiendo un círculo (de ahí el nombre “circular”) y la velocidad está medida en revoluciones por minuto. Por el contrario, en las pulidoras de doble acción la almohadilla no sólo gira en forma circular, sino que también oscila (de ahí el nombre “doble acción”: gira y oscila) describiendo órbitas elípticas (de ahí el nombre “orbital”) y la velocidad está medida en oscilaciones por minuto. Estas características distintivas le imprimen a las máquinas ciertas particularidades que veremos a continuación.

Tipos de oscilaciones

a) Pulidoras rotatorias

Fueron las primeras máquinas utilizadas para el pulido de la carrocería de vehículos y aún se utilizan ampliamente. El hecho de que la almohadilla describa un movimiento únicamente circular permite una distribución más uniforme de los abrasivos de corte y, por lo tanto, convierte a la máquina en un instrumento sumamente flexible para la corrección de la pintura. No obstante, debe tenerse presente que el giro circular genera mucho calor y si no extreman los cuidados la pintura puede quemarse fácilmente.

Como ventaja adicional, las pulidoras rotatorias pueden emplear almohadillas tanto de espuma como de lana. Estas últimas poseen mucha mayor capacidad de corte, razón por la cual deben usarse con cuidado, pero al mismo tiempo convierten a la máquina en la herramienta obligada a la hora de eliminar completamente los rayones profundos.

Además de ser excelentes para la corrección de la pintura, las pulidoras rotatorias también se destacan en el acabado. La distribución pareja de los abrasivos gracias al giro circular determina un acabado más nítido, especialmente notable en ciertos tipos de pinturas, como las de color oscuro.

Cómo elegir una pulidora rotatoria

Para elegir una pulidora rotatoria adecuada deben tenerse en cuenta muchos factores, como los intervalos de velocidad, peso de la máquina, ubicación del interruptor y los controles, ergonomía general y diversas especificaciones. Sin embargo, para obtener el mejor provecho de la pulidora es importante enfocarse en estas tres características:

Velocidad: preferentemente variable y en un intervalo de, al menos, 1100 – 2000 rpm.

Control de la velocidad: preferentemente electrónico

Ergonomía: debe ser cómoda

La velocidad variable es fundamental para aprovechar la flexibilidad de la pulidora rotatoria, y cuanto mayor sea el intervalo, mejor. Las velocidades más bajas son útiles para el acabado y el refinado; las velocidades más altas son útiles para el pulido agresivo. El control electrónico de la velocidad asegura que la almohadilla gire a una velocidad constante, independientemente de la fuerza aplicada, y es muy útil porque garantiza la predictibilidad de la máquina y evita que la almohadilla se atasque a velocidades lentas, lo que podría dificultar la operación de acabado.

Pero, fundamentalmente, la ergonomía de la máquina debe ser cómoda para el usuario y para ello no hay una ley universal. Existen diversos modelos de distinto peso y ubicación de los controles. Lo importante es probar varias pulidoras y decidir la compra de aquélla con la que el usuario se sienta más a gusto.

La variedad de almohadillas para pulidoras rotatorias es sumamente amplia. Como ya expresáramos, estas máquinas pueden emplear almohadillas tanto de espuma como de lana. Se recomienda que los principiantes no empleen almohadillas de lana, debido a la elevada capacidad de corte que éstas ofrecen.

Las almohadillas de espuma para pulidoras rotatorias vienen en una amplia variedad de grados y estilos. Cada tipo de almohadilla emplea distintos grados de espuma, que afecta la aspereza y dureza de la almohadilla. Esto se traduce en el poder de pulido que tendrá la almohadilla y afecta su capacidad en la etapa de acabado. Existen almohadillas de corte (ligero, moderado y grueso), de pulido y de acabado (común y fino), cada una de distinto color según la función. Conviene elegir una gran variedad de grados de espuma, ya que de este modo tendremos muchas opciones para todo tipo de imperfecciones de la pintura, desde remolinos difíciles y deterioro de componentes hasta obtener un acabado de alto brillo con un producto específico de pulido. Por lo tanto, para comenzar, siempre es útil adquirir un juego de almohadillas que contenga, al menos, una de corte, dos de pulido y una de acabado.

En lo que hace a los tamaños de las almohadillas, éstos oscilan entre 3 y 8 pulgadas de diámetro. El uso de cada tamaño depende de la parte de la carrocería a trabajar. Las superficies grandes, por ejemplo, techos y capós, se prestan para almohadillas grandes, de 6 a 8 pulgadas. Para las superficies más pequeñas, como insignias, paragolpes, tapas de baúl/maletero, se emplean almohadillas de 3 a 4 pulgadas.

Por último, la selección del producto pulidor también deberá ser cuidadosa y de acuerdo al trabajo a realizar. Al igual que las almohadillas, también vienen productos líquidos o en pasta para corte, pulido y acabado, además de limpiadores, removedores de remolinos y otros productos específicos. Aunque la oferta es muy variada, para comenzar sólo se necesitan dos productos básicos: un pulidor de grado medio y otro de grado ligero. Una vez que el usuario adquiere la suficiente práctica con estos productos, puede expandirse gradualmente hacia los pulidores de grado grueso y demás productos especiales.

La principal desventaja de las pulidoras rotatorias es el alto grado de experiencia que exigen por parte del operador. En manos idóneas logran resultados excelentes y en poco tiempo, pero en manos inexpertas pueden terminar en graves daños para la pintura, desde la aparición de los clásicos “hologramas” hasta quemaduras. Es por eso que una buena y prolongada práctica, sumada a mucha paciencia, es el paso previo indispensable de todo principiante para el manejo provechoso de esta herramienta.

b) Pulidoras de doble acción

Como ya vimos, en las pulidoras de doble acción la almohadilla describe un giro circular y elíptico, generando mucho menos calor sobre la capa de pintura, menos agresividad en el trabajo, más confianza en el operario inexperto y, por ende, mayor tiempo para lograr la corrección.

A pesar de estas ventajas, existen pocos proveedores de pulidoras de doble acción, al menos, entre los más populares, y no sólo las ofrecen algo más caras que las pulidoras rotatorias, sino que muy pocas se adaptan a los distintos voltajes utilizados alrededor del mundo, por lo que, salvo excepciones, deben conectarse a un transformador de voltaje.

A diferencia de las rotatorias, las pulidoras de doble acción sólo emplean almohadillas de espuma, a veces dos superpuestas, dependiendo del fabricante. Las almohadillas son más pequeñas: entre 4 y 6 pulgadas de diámetro. Sin embargo, tanto las almohadillas como los productos pulidores también se ofrecen para las distintas operaciones de corte, pulido y acabado, por lo que todas las recomendaciones dadas para las pulidoras rotatorias también son válidas en este caso.

Las pulidoras de doble acción son ideales para el aficionado, con o sin experiencia, e indicadas para tener en nuestro garaje. Son livianas, muy fáciles de usar, no dejan ningún tipo de marca ni holograma en la pintura de nuestro vehículo y podemos confiar en que, sepamos o no usarlas, no causaremos ningún daño a la pintura. Sin embargo, la escasa disponibilidad, tanto de la máquina propiamente dicha como de sus accesorios, todavía no ha hecho de las pulidoras de doble acción una herramienta popular.

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